Pies cansados, piel seca y durezas
Pasan el día sosteniendo todo tu peso y casi nunca les damos las gracias. Cuando se sienten cansados, resecos o con la piel dura, te están pidiendo un poco de atención, y no hace falta mucho para dársela.
1. Dales un descanso real.
Al terminar el día, siéntate y eleva los pies unos minutos. Un baño de agua tibia, no muy caliente, y una caminata tranquila en casa ayudan a soltar la tensión.
2. Hidrata cada noche.
La piel de los pies tiene pocas glándulas de grasa y se reseca con facilidad. Aplica crema hidratante después de secarlos bien, y evita ponerla entre los dedos para que no se acumule humedad.
3. Exfolia con suavidad.
Una piedra pómez o una lima para pies, con movimientos suaves, ayuda a retirar la capa superficial. Hazlo una o dos veces por semana, sin lastimarte.
4. No cortes las durezas en casa.
Cuchillas, tijeras o rastrillos pueden provocar heridas e infecciones. Las durezas se retiran mejor con material esterilizado y con manos expertas.
5. Revisa tu calzado y tus calcetines.
Los zapatos que aprietan, resbalan o no amortiguan generan roce, y el roce engruesa la piel. Elige un calzado cómodo, con espacio para los dedos, y calcetines que no queden arrugados.
6. Aprende a leer las señales.
Si una dureza duele al pisar, se agrieta, sangra o la piel cambia de color, conviene que un podólogo la revise. Si tienes diabetes, no esperes: revisa tus pies a diario y consulta pronto.
Pies ligeros, piel suave.
En Dr. Pie cuidamos tus pies con calma y con técnica, para que camines con comodidad. Agenda tu cita por WhatsApp.