En la farmacia hay plantillas y taloneras de todos los colores y precios, y es fácil pensar que todas hacen lo mismo. No es así: una talonera y una plantilla resuelven cosas distintas, y usar la que no es puede no ayudar o hasta empeorar la molestia. Aquí te explicamos cómo distinguirlas.
1. La talonera: un cojín para el talón.
Es una pieza pequeña de gel, silicona o espuma que se pone solo debajo del talón. Su trabajo es amortiguar el golpe en cada paso y repartir un poco la presión en esa zona. No cambia la forma en que apoya el resto del pie.
2. La plantilla: el apoyo de todo el pie.
Cubre la planta completa o casi completa, y está pensada para sostener el arco, alinear el talón y repartir el peso entre todos los puntos de apoyo. Cuando está bien hecha, ayuda a corregir una pisada que se va de más hacia adentro o hacia afuera.
3. Cuándo puede bastar una talonera.
Si te duele el talón al estar mucho tiempo de pie, caminas sobre pisos duros o tus zapatos tienen poca amortiguación, una talonera puede darte alivio mientras se revisa la causa. Es un apoyo temporal, no un tratamiento: si el dolor sigue después de unas semanas, hay que buscar de dónde viene.
4. Cuándo conviene una plantilla hecha a la medida.
Cuando la molestia tiene que ver con cómo pisas: pie plano o pie cavo, juanetes que empeoran, dolor en el arco, fascitis que regresa, o dolor de rodillas, cadera o espalda que aumenta al caminar. En esos casos el problema no es solo el golpe en el talón, sino cómo se reparte el peso en todo el pie.
5. El riesgo de las plantillas genéricas.
Una plantilla de tienda está hecha para un pie promedio. Si tu arco es más alto o más bajo, o cada pie apoya distinto, puede quedarte corta, presionarte donde no debe o empujar la pisada hacia el lado equivocado. Por eso, antes de usar una por mucho tiempo, vale la pena saber qué tipo de pisada tienes.
6. Cómo acostumbrarte y cuidarlas.
Úsalas poco a poco los primeros días, unas horas al día, hasta que el pie se adapte. Póntelas en zapatos con espacio suficiente y con buena sujeción en el talón. Sácalas para que se ventilen, lávalas según el material y revisa si se deforman o se gastan: una plantilla aplastada ya no sostiene igual.
¿No sabes si necesitas talonera o plantilla?
En Dr. Pie revisamos cómo pisas con pedigrafía y te decimos qué le conviene a tu pie. Si lo necesitas, te hacemos plantillas personalizadas, hechas a la medida de cada pie. Agenda tu cita por WhatsApp.