¿Qué forma tiene tu pie?
No hay dos pies iguales, y conocer el tuyo ayuda a elegir calzado que no te apriete ni te lastime. Con un vistazo y una prueba sencilla puedes saber bastante.
1. Mira la fila de tus dedos.
Observa cuál es el dedo más largo. Si es el dedo gordo, tienes un pie de tipo “egipcio”. Si el segundo dedo sobresale, es tipo “griego”. Si casi todos llegan a la misma altura, es un pie “cuadrado”. Ninguna forma es mejor que otra, pero cada una pide una punta de zapato distinta.
2. Descubre tu arco con la huella mojada.
Moja la planta, pisa una superficie que absorba, como un cartón o una toalla de papel, y mira la marca. Si se marca casi toda la planta, tu arco es bajo. Si el centro casi no se marca y la huella se ve cortada en medio, tu arco es alto. Si se marca una curva suave en el borde interno, es un arco intermedio.
3. Mide el ancho, no solo el largo.
Muchas incomodidades vienen de usar el número correcto con un ancho equivocado. Si sientes los costados apretados o la piel marcada al final del día, prueba un modelo más amplio en vez de subir de talla.
4. Mide ambos pies, y a la hora correcta.
Es normal que un pie sea un poco más grande que el otro. Por la tarde los pies suelen estar más hinchados, así que es mejor probarte los zapatos a esa hora y quedarte con el que le acomode al pie más grande.
5. Elige el zapato según tu forma.
Para un pie cuadrado o con dedos muy parejos, busca puntas amplias. Para un pie egipcio, deja espacio al frente del dedo gordo. Para un arco bajo o alto, fíjate en que la plantilla sostenga el arco y no solo amortigüe.
6. Atiende las señales.
Si tu pie cambió de forma, si sale un bulto en la base del dedo gordo o si aparecen dolor, callos o uñas encarnadas en el mismo sitio, tu calzado o tu pisada pueden estar pidiendo ayuda. Consulta a un podólogo.
Conoce tus pies, cuídalos mejor.
En Dr. Pie revisamos tus pies y tu pisada con calma y con técnica para aconsejarte lo que realmente necesitas. Agenda tu cita por WhatsApp.