¿Cada cuánto ir al podólogo?
Es una de las preguntas que más nos hacen. La respuesta corta: depende de tu salud, tu edad y de lo que les pidas a tus pies cada día. Aquí tienes una guía general; en consulta, tu podólogo la ajusta a tu caso.
1. Si tus pies están sanos.
Una visita preventiva cada uno o dos meses mantiene uñas y piel en orden. Si no puedes tan seguido, procura al menos una revisión cada pocos meses.
2. Si tienes diabetes o pie de riesgo.
Lo habitual es una revisión al mes, o con la frecuencia que te indiquen tu podólogo y tu médico. Además, revisa tus pies en casa todos los días.
3. Si haces deporte o pasas muchas horas de pie.
El roce y la presión favorecen callos, ampollas y uñas lastimadas. Visitas más seguidas ayudan a atenderlos antes de que molesten.
4. Si eres adulto mayor.
Con los años cuesta más alcanzar los pies y la piel se vuelve más delicada. Un cuidado regular evita cortes y lesiones al arreglarse las uñas en casa.
5. Si tienes un problema que regresa.
Las uñas encarnadas, los hongos o los callos que vuelven necesitan seguimiento. Tu podólogo te dirá cada cuánto regresar hasta que estén bajo control.
6. No esperes a tu cita si notas…
Dolor, enrojecimiento, hinchazón, una herida que no cierra, un cambio de color o una uña encarnada con pus. Acude cuanto antes, sobre todo si tienes diabetes.
Cada pie tiene su ritmo.
En Dr. Pie revisamos tus pies y te ayudamos a encontrar la frecuencia ideal para ti. Agenda tu cita por WhatsApp.