El pie tiene 26 huesos, más de 30 articulaciones y una red de músculos y ligamentos que cargan tu peso todo el día. Por eso el dolor puede salir de muchos lugares, y el sitio exacto donde lo sientes ya dice bastante. Este mapa te ayuda a darte una idea de qué puede estar pasando, aunque solo una revisión en persona confirma la causa.
1. Talón: el dolor de los primeros pasos.
Si te duele debajo del talón al levantarte de la cama o después de estar sentado un rato, lo más común es la fascitis plantar, la inflamación de la banda que va del talón a los dedos. Si el dolor está atrás del talón, donde roza el zapato, puede venir del tendón de Aquiles o de un calzado que aprieta en esa zona.
2. Arco: cuando la planta se cansa.
Un dolor o ardor a lo largo del arco suele aparecer cuando el pie se aplana de más al caminar o, al contrario, cuando el arco es muy alto y reparte mal la carga. También influyen las horas de pie y el calzado sin soporte. Si te pasa seguido, vale la pena revisar tu pisada.
3. Parte delantera de la planta: sensación de piedrita.
Si sientes que pisas una piedra o un ardor en la zona donde nacen los dedos, puede tratarse de sobrecarga en esa parte del pie. Los tacones, las suelas delgadas y los zapatos angostos la empeoran. Un callo o una dureza en esa zona también es señal de que ahí se está cargando más peso del que debería.
4. Dedos: roces, juanetes y dedos en garra.
El dolor en el lado del dedo gordo suele relacionarse con un juanete, y el que aparece encima de los dedos pequeños, con dedos en garra o en martillo que rozan contra el zapato. En ambos casos el calzado estrecho es el gran enemigo. Entre los dedos, además, pueden formarse callos blandos por la humedad y la presión.
5. Uñas: dolor en la orilla del dedo.
Si la orilla de la uña está roja, hinchada y duele al tocarla o al ponerte el zapato, lo más probable es una uña enterrada. Suele venir de cortar las uñas en curva o muy cortas. No intentes sacarla tú: mientras más se manipula, más se inflama.
6. Señales para no esperar.
Busca atención pronto si el dolor no mejora después de unas semanas, si hay hinchazón, calor o pus, si sientes hormigueo o el pie entumido, o si tienes diabetes, aunque la molestia parezca pequeña. Un dolor fuerte después de un golpe o una torcedura también merece revisión.
¿Ya ubicaste dónde te duele?
En Dr. Pie revisamos tus pies con calma, estudiamos tu pisada y te decimos qué está causando la molestia y cómo atenderla, desde el corte correcto de una uña hasta plantillas personalizadas si las necesitas. Agenda tu cita por WhatsApp.